Muy buen día y feliz viernes.

¿Qué tal estás? ¿Qué cosas realmente bellas, has visto esta semana? A lo largo de estos días ¿Cuántas cosas bonitas te has dicho a ti mismo?

Una de las cosas más significativas que hice yo la semana pasada fue asistir a un curso de autoestima que impartían mis buenos amigos, Sacri y Jose, de la empresa Diamond Building dirigida por uno de los mejores coach con los que he tratado, Pepe Cabello.

El tema del crecimiento personal es una materia que me apasiona cada vez más. La expresión misma, crecimiento personal, tiene un significado que, para mí, dice mucho de todo este contenido del que disponemos.

La palabra crecimiento tiene su origen etimológico en el vocablo latino crescere, que significa aumentar el tamaño, la cuantía o la importancia por medio de un desarrollo orgánico natural, o sea, que no sólo nos sirve para evolucionar, sino que además se hace de una manera en la que conectamos con nuestra naturaleza misma.

En cuanto a la palabra personal, a mí me gusta identificarla como algo que no depende de los demás, lo cual, nos confiere una libertad total pues, sólo y exclusivamente, te pertenece a ti mismo.

Este curso, del que te he hablado, además de ayudarme a seguir ampliando mis conocimientos e inquietudes en el mundo de la divulgación y de la pedagogía, me hizo tomar consciencia de varias cosas en las que no me había parado a pensar desde hacía tiempo, y es que, deberían enseñarnos desde pequeños a tener una sana autoestima y un profundo respeto por nosotros mismos.

¿Cómo vas a ser capaz de amar a los demás y mostrarles tu máximo potencial de respeto y cariño, cuando eres incapaz de hacerlo contigo mismo?

El problema es que en nuestra sociedad aún se ve con malos ojos poseer una buena imagen personal porque lo tachamos de egolatría, y el tener un sano autoconcepto porque se asocia al más puro narcisismo.

Tampoco estoy diciendo que sea conveniente vender tu imagen por encima de cualquier cosa, sin reglas ni tapujos. Lo que vengo a comentar sería algo así como aspirar al equilibrio de ambas versiones, lo que en palabras del alquimista suizo del s.XVI, Paracelso, nos venía a decir que:

“Todo y nada es veneno, la diferencia está en la dosis”

Aprendamos a respetar y valorar nuestro cuerpo, dándole la importancia que se merece.

*) “Descubre tu verdadera belleza pues es algo que ningún espejo te podrá mostrar jamás”.

Tu verdadera belleza

Por mucho que busquemos en los ojos de los demás, en la aprobación ajena o en los tópicos y modas de la sociedad, sólo encontraremos nuestra belleza más pura y verdadera, las más importante y profunda, mirando nuestro interior. Únicamente la belleza que sale de dentro puede dar forma y sentido a nuestra belleza externa.

*) “Aprendiendo de los mejores” de Francisco Alcaide Hernández.

Si en algún momento de tu vida te quedas sin motivación, sin liderazgo, sin rumbo alguno y sientes que la embarcación de tu vida navega al pairo y sin control alguno sobre tu situación actual, éste es sin lugar a dudas un faro al que dirigirte.

En el libro podemos encontrar una aproximación a la vida y obra de más de cincuenta figuras que dedicaron su vida al crecimiento personal, al emprendimiento, al liderazgo y a ayudar a los demás de una manera u otra. Un material que te puede resultar como punto de partida para empezar a permitirte el lujo de «soñar a lo grande» y a intentar convertirte en la persona que estas llamada a ser.

*) Anuncio de la marca DOVE sobre” La belleza real”.

La primera vez que vi este anuncio me conmovió de una manera sobrenatural. Por lo menos en lo que a mí respecta, el video se asemeja mucho a mi manera de verme, y es que en ocasiones no nos gustamos a nosotros mismos lo suficiente porque pensamos que seremos unos creídos, o que pecaremos de tener un ego muy elevado o una insana autoestima.               

Podéis ver el video:

*) Un nuevo hábito para la semana que comienza. “Mis cinco minutos de modelo …”.

Reconozco que desde nunca me gustaron los perfumes ni las cremas ni nada que tuviera que ver con el cuidado corporal, ya sea por vías naturales o mediante la industria de la cosmética, pero también he de admitir que con el paso del tiempo he ido adquiriendo bastante conciencia de lo que algunos entendidos llaman “el culto al cuerpo”.

Hace dos años aproximadamente que comencé a instaurar en mi vida una serie de pequeños hábitos en lo que al cuidado de la imagen física se refiere, utilizando incluso perfumes y fragancias para ir al trabajo, y créeme que hay pocas cosas más satisfactorias y sanas para tu autoestima, que llegar a tu empleo y que te saluden con un “¡qué bien hueles!” y es que, al final, todos somos seres humanos y por ello nos encanta ser aceptados y adulados.

Todos los días intento por todos los medios, mirarme al espejo y encontrar algo que pueda decir que me gusta de mí, o qué puedo mejorar de mi aspecto físico, y durante cinco minutos procuro ponerme manos a la obra e intentar potenciar de alguna manera.

¿Qué parte de tu cuerpo te gusta más? ¿Sabes cómo podrías elevar esa parte un escalón más para llevarlo hasta tal punto que lo consideres inmejorable?

Y sobre todo recuerda, el ejercicio consiste en buscar y crear la mejor versión que tú crees que puedes ser de ti mismo y no intentar convertirte en lo que los demás te dicen que seas.

*) Y para terminar como todas las semanas, ¿Qué meterías tú?

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Te veo en el camino!!, un abrazo.

Álex García